Por eso ha desarrollado una versión líquida del jabón de Marsella para completar su gama de jabones sólidos.
Jabón líquido: una variante del auténtico jabón de Marsella
Desde 1900, la fábrica de jabón Marius Fabre ha conservado el saber hacer ancestral que enseñaba el edicto de Colbert bajo Luis XIV. El jabón líquido de Marsella Marius Fabre también se cuece en caldero. Se elabora a partir de una hábil mezcla de aceites exclusivamente vegetales (aceite de oliva, aceite de copra) sin grasas animales añadidas y no se prueba en animales. Los aceites vegetales se saponifican con hidróxido potásico.
Así se obtiene un jabón líquido, a diferencia de la sosa, que produce un jabón duro como el jabón de Marsella.
Jabón líquido: suave con la piel
El jabón líquido de Marsella Marius Fabre no contiene tensioactivos petroquímicos ni colorantes sintéticos. Tampoco contiene grasas animales ni agentes químicos. El jabón de Marsella líquido limpia con suavidad y perfuma delicadamente la piel.
He aquí algunas de sus virtudes:
• Es rico en aceites vegetales y respeta el equilibrio de la piel.
• Cuida todo tipo de pieles, incluso las más sensibles
Jabón de Marsella líquido: preservar el medio ambiente
El jabón líquido de Marsella Marius Fabre está elaborado con aceites 100% vegetales, aceite de oliva o aceite de coco. Además, el envase es reciclable y cumple las normas de clasificación de envases ecológicos. Las etiquetas y los embalajes de cartón cuentan con la certificación FSC. Se trata de una carta de compromiso con la gestión forestal responsable en todo el mundo.